Si diriges una empresa de transporte de pasajeros, la accesibilidad al transporte ha dejado de ser un compromiso voluntario.
La Ley 11/2023 sitúa a tu sector en primera línea de la accesibilidad digital obligatoria en España, y cada punto de contacto con el pasajero pasa a estar bajo el foco: la web, la app, la máquina de billetes, la información en tiempo real, la atención al cliente… Te contamos cómo se aterriza este marco con las soluciones de accesibilidad digital de inSuit.
La accesibilidad al transporte en su vertiente digital es el conjunto de requisitos que garantizan que cualquier persona pueda planificar, comprar, gestionar y realizar un viaje con autonomía, con independencia de su discapacidad, edad o situación temporal.
Cubre tanto los canales digitales del operador (webs y apps) como los productos físicos con interfaz digital (máquinas de billetes, tornos de acceso, terminales interactivas). El marco de referencia es la Directiva (UE) 2019/882 y su transposición española a través de la Ley 11/2023.
La Ley 11/2023, que transpone la European Accessibility Act (EAA), aplica al transporte de pasajeros por vía aérea, ferroviaria, por autobús y por vías navegables.
Los servicios de transporte urbano, suburbano y regional solo están sujetos en lo relativo a sus terminales de autoservicio interactivos (máquinas de venta, tornos, tótems). Ahora bien, su venta de billetes online sí puede quedar cubierta por la ley como servicio de comercio electrónico.
En la práctica, la ley cubre estos elementos:
La accesibilidad urbana y la accesibilidad turística son primos hermanos de la accesibilidad al transporte. Un turista con movilidad reducida no distingue entre “web de la aerolínea”, “web del hotel” y “app de movilidad urbana en destino”. Ve un viaje único.
Si un eslabón no es accesible, se rompe la cadena. Por eso los operadores de transporte que trabajan también en turismo (aerolíneas, ferrocarriles turísticos, cruceros, agencias) tienen una exposición doble a la normativa. Cumplir la EAA en tus canales digitales facilita, además, encajar en las certificaciones de destinos turísticos accesibles y en el Sistema Integral de Calidad Turística en Destinos (SICTED).
La Ley 11/2023, de 8 de mayo, transpone al ordenamiento español la Directiva 2019/882 o European Accessibility Act. Desde el 28 de junio de 2025, sus obligaciones son plenamente exigibles a productos y servicios nuevos incluidos en su ámbito.
Para el sector transporte, la ley concreta cuatro requisitos operativos:
El régimen sancionador remite a la legislación sectorial y, de forma supletoria, al RDL 1/2013. Las infracciones muy graves alcanzan hasta 1.000.000 €, además de la prohibición de concurrir a ayudas oficiales durante uno o dos años.
La Unidad Técnica de Apoyo y Coordinación de las Autoridades de Vigilancia en materia de Accesibilidad (UTAC), creada por el Real Decreto 143/2026, coordina y asesora a las autoridades de vigilancia autonómicas.
La accesibilidad y transporte convergen en ocho puntos concretos del ciclo del pasajero. Cada uno tiene sus propios criterios técnicos y sus errores típicos. Los recogemos por orden en el que el viajero los va encontrando. Para el marco normativo detallado, consulta nuestro artículo sobre accesibilidad web obligatoria.
Es el primer punto de contacto. La web y la app deben permitir la búsqueda, comparación y compra del billete a personas usuarias de lector de pantalla, con contraste alto, con navegación por teclado y con productos de apoyo.
Las máquinas de venta física de la estación entran también en el ámbito de la EAA como “terminales de autoservicio” y comparten el mismo estándar EN 301 549.
El billete electrónico debe poder recibirse, guardarse y presentarse en formatos accesibles. Los códigos QR o barcode necesitan alternativas para personas ciegas o con baja visión.
Los tornos, validadoras y lectores en estación se rigen por las mismas reglas: nombres accesibles, contraste, señalización sonora, altura y tamaño de las áreas de interacción.
Confirmaciones, facturas, condiciones del transporte y avisos de cambios se entregan cada vez más en PDF. Todos estos documentos deben ser PDF accesibles y respetar: estructura semántica, texto alternativo en imágenes, orden lógico de lectura y compatibilidad con lectores de pantalla.
Los tableros dinámicos, las notificaciones push, los avisos de retraso y los cambios de andén son información crítica.
La ley exige que estén disponibles en formatos alternativos: mensaje sonoro para quien no ve el tablero, mensaje escrito para quien no oye la megafonía, y contenido estructurado para que las tecnologías de asistencia lo procesen.
Los sistemas de solicitud de asistencia (rampas, guía en estación, embarque prioritario) tienen que ser accesibles digitalmente.
Para ello, son precisos formularios comprensibles, plazos razonables para enviar la petición y la recepción de una confirmación clara. Sin este paso, la accesibilidad física del viaje falla antes de empezar.
En los desplazamientos con transbordos, la información combinada de operadores debe ser coherente. Los mapas de estación, los ascensores disponibles y las rutas accesibles son datos que hoy vive el pasajero en distintas apps. Integrar esa información es un reto operativo tan importante como el técnico.
Los canales de aviso (correo, SMS, notificación push, llamada) deben permitir alternativas. Un pasajero sordo no puede depender de una llamada de voz. Un ciego no puede depender de un SMS sin lectura por asistente. La empresa debe habilitar rutas equivalentes.
Los canales de atención al cliente (call center, chat, email, oficina) tienen que ofrecer alternativas al pasajero con discapacidad, como:
La ley exige, además, que el pasajero pueda elegir el canal, no imponer uno.
En el sector, la accesibilidad digital al transporte no se resuelve con una revisión anual. Se gestiona con un ciclo continuo de auditoría, remediación, monitorización y formación. En inSuit llevamos más de 12 años acompañando a operadores públicos y privados a cumplir la normativa europea y el estándar técnico EN 301 549.
Auditamos webs, apps, terminales, PDFs y documentación digital, aplicamos remediación en tiempo real cuando el código no se puede tocar y certificamos el resultado con dos años de validez.
¿Quieres conocer más acerca de nuestras soluciones de accesibilidad digital? En inSuit, te ofreceremos toda la información que necesites sobre nuestros servicios. ¡No dudes en contactarnos!